Opinión Activa

Los kirchneristas, como hormigas a las que les pisaron el hormiguero

Julio 1, 2009 · 1 comentario

Los kirchneristas como hormigas...

Que se puede opinar de las elecciones, si ya todos los medios de difusión analizaron con detalle todos los aspectos del acto cívico. Tal vez, lo único original, sea lo del título, ya que tras la gran derrota, los ex devotos adoradores de NK y de CFK, empezarán a huir en todas direcciones, para intentar salvar la poca ropa que les queda.

Pero a no subestimarlos, ya que estos devenidos kirchneristas, ya pasaron en el cuarto de siglo transcurrido en democracia, por situaciones similares y la mayor parte de los legisladores y funcionarios oficialistas, también fueron anteriormente los más recalcitrantes menemistas y posteriormente duhaldistas, sin que siquiera sus rostros de piedra se sonrojaran levemente.

Y seguramente serán los seguidores más empedernidos de De Narváez, de Reutemann o de Macri, según cual pinte con más condiciones de ser el candidato del justicialismo para el 2011, convirtiéndose en modernos camaleones, que tirarán al tacho los restos de alguna coherencia ideológica en aras del poder.

En realidad algunos hormigones armados que existían en el partido justicialista, ya se fueron antes: De Narváez, Reutemann y Felipe Solá, y otro hormigón sobre la hora: Schiaretti. Otros hicieron oír su queja, pero sin sacar los pies del plato: Das Neves, Busti, etc..

Que quede claro, lo dicho es una metáfora, aunque no real, ya que las hormigas pican o molestan solo para defenderse del humano y son muy laboriosas y previsoras, y parte de los políticos aludidos no poseen tan noble virtud. El parecido que no se duda, es la capacidad de huir del hormiguero, cuando la cosa viene mal y acomodarse en otro lugar a resguardo de mayores vicisitudes.

Los verdaderos culpables del descalabro electoral del partido gobernante, no son exclusivamente el ex Presidente en ejercicio y su obediente cónyuge, sino sus obsecuentes seguidores, que pudiendo hacer notar al matrimonio sus evidentes desaciertos, prefrieron hacerse los ciegos y adularlos sin solución de continuidad, comprados por las prebendas y ventajas que tienen los que detentan el poder político.

Por supuesto, que hay excepciones, y varios de ellos actuaron de buena fe, como así también los electores que el 28 de junio votaron por el sistema K, a los que no cabe hacerles reproche alguno.

El kirchnerismo, como sistema político ha muerto. Sin embargo, si los que vienen después también defraudan al pueblo, pueden resucitar de las cenizas.

Perdedores netos son Néstor Kirchner y Daniel Scioli. Ganadores notables Julio Cobos, De Narváez, Pino Solanas. Se afianzan como presidenciales, mirando al 2011, Cobos, Macri y Reutemann. La Alianza Cívico y Social se convierte en la alternativa más real al peronismo. La sorpresa: la derrota de los K en su tierra natal, Santa Cruz.

La Presidente, tras la seudo llamada conferencia de prensa que desarrolló con la presencia de dos granaderos ministros o floreros o edecanes, sigue con su perfil donde la soberbia se destaca y donde sale de su más profundo corazón el alma de maestra ciruela, puesta de manifiesto cuando reprende a su Jefe de Gabinete por no recordar una cifra intrascendente y cuando pretende dar clase de periodismo a los trabajadores de prensa presentes. Pero lo más notable es que sigue alejada cada vez más de la realidad, incólume a la derrota, siendo por ello, una incógnita lo que ocurrirá no solamente hasta diciembre de este año sino hasta la terminación de su mandato. Queda en manos de la oposición, la responsabilidad que su periodo termine de la mejor manera posible.

Por lo menos NK no pudo disimular el gran pesar que le significó la derrota, mostrando un perfil humano, hasta hoy muy poco conocido, seguido por la lógica resignación del cargo de presidente del partido justicialista. Sin embargo, sus antecedentes no permiten asegurar que su accionar político será dejado de lado, sino más bien, que es el “reposo del guerrero”, para tomar fuerzas e intentar revertir su actual situación en el panorama político argentino.

El electorado argentino votó mayoritariamente por un cambio de actitud del Gobierno que debe aceptar la voluntad popular y ejercer una política de gobierno que sea tolerante con el adversario, que escuche las críticas, sin agravios para el que piense distinto, con consenso en los temas importantes que hacen a la construcción del país, todo ello con un alto sentido democrático y republicano.

Solo así, la sociedad no se verá defraudada.

Categorías: Argentina · Política

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